lunes, 13 de febrero de 2017

Reseña: El invierno en tu rostro de Carla Montero

Título: El invierno en tu rostro        
Autor: Carla Montero       
Editorial: Plaza y Janés       
Fecha: Mayo 2016        
Páginas: 800       















SINOPSIS:
En un pueblo de montaña los hermanastros Lena y Guillén viven una existencia sencilla y tranquila. Ambos están muy unidos y apenas conciben la vida el uno sin el otro. Sin embargo, algo tan inesperado como extraordinario sucede y se ven obligados a separarse. Con los años y la distancia aquella complicidad infantil se convierte en amor juvenil alimentado con un encuentro esporádico y cientos de cartas.

El estallido de la Guerra Civil sorprende a Lena en Oviedo y a Guillén en Francia, quien, angustiado por la suerte de la mujer que ama, inicia un arriesgado viaje a través de un país asolado por la contienda para reunirse con ella. Sin embargo, la guerra pone a prueba su amor: Lena se ha convertido en enfermera voluntaria del bando sublevado y resiste en una ciudad sitiada por las fuerzas republicanas; Guillén forma parte de esas fuerzas que estrangulan la ciudad.

Más tarde, Lena y Guillén vivirán de primera mano los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial y seguirán en bandos opuestos: él en la resistencia contra el nazismo y ella como enfermera de la División Azul. Y aunque sus destinos volverán a cruzarse tanto en la Varsovia aplastada por los nazis como en la exuberante Tánger de los años cuarenta o en el dramático escenario de la posguerra española, siempre estarán condenados a enfrentarse al mismo dilema: ¿Cómo pueden amarse cuando sus voluntades políticas y sus trayectorias vitales han tomado caminos tan distintos?

OPINIÓN PERSONAL:

El verano pasado fui a la feria del libro de Madrid a que Carla Montero me firmara los libros que tenía de ella y me enteré de que acababa de sacar nuevo libro, yo había llegado recientemente después de pasar dos años en Australia y estaba súper perdida en cuanto a novedades literarias españolas, no me lo pensé dos veces, me declaré fan absoluta de Carla con La tabla esmeralda tenía que comprarlo. Y siendo sincera el libro lo veía tan largo que lo fui dejando, no se vosotros pero yo donde más leo es en el transporte público, y pensé “donde vas con ese pedazo libro, todo el día cargando con él”, para eso lo más cómodo es el libro electrónico.

El caso es que aprovechando este fin de semana de lluvia que no iba a salir por fin he podido disfrutar una vez más de la prosa de Carla Montero (ocho meses después de comprarlo, pero que se le va a hacer).

No voy a decir nada sobre el argumento por que la sinopsis del libro es bastante extensa y no quiero resultar muy pesada repitiendo lo mismo con otras palabras.

Nos encontramos ante una novela histórica que abarca desde los años previos a la Guerra Civil Española hasta después de la II Guerra Mundial. Aunque el contexto histórico y la ambientación están perfectamente creados, la trama no se centra en los hechos históricos en sí, sino de muchas pequeñas historias humanas de personas a las que tocó vivir en este duro periodo de tiempo. El libro trata básicamente de personas y sus sentimientos: cómo vivía la gente la guerra, cómo les afecto, cómo actuaron; y lo más importante: qué hicieron para sobrevivir.

La autora siempre nos expone las dos caras de la moneda, los dos frentes, nunca tomando partido por ninguno de ellos, lo que me parece muy importante: nacionales, republicanos, nazis o aliados.

El libro se divide en tres partes: la Guerra Civil Española, la II Guerra Mundial (parte más extensa) y la postguerra en España. Cabe destacar algo curioso, la novela no tiene capítulos, solo se divide el texto con una pequeña raya para separar la trama entre sus dos protagonistas, así no se desperdicia ni un solo hueco de estás 800 páginas.

La novela aunque está escrita en tercera persona siempre se centra en un solo personaje que va alternando entre Guillén y Lena normalmente, en raras ocasiones se centra en algún personaje secundario (que va a tener una posterior importancia en la novela) a modo de presentación.

El libro es tan extenso y trata tantos temas, tantos lugares, tantas personas, ect. Me metí tanto en la historia, que sentí el paso de los años de la novela como si realmente lo hubiera vivido, cuando me ponía a recordar el comienzo del libro me parecía una novela totalmente distinta o que había pasado hacía mucho tiempo (y eso que me lo he leído en un día y medio).

Respecto a los protagonistas, por más que la autora se empeñe en convencernos de que estaban en bandos contrarios yo no lo he sentido así, en mi opinión lo único que les mantiene separados es su orgullo (en ambos casos) porque ni a Guillén le considero muy comunistas ni a Lena muy fascista. Está claro que ambos luchan en bandos contrarios, pero también están defendiendo las injusticias de la guerra.

Guillén, es el personaje que más me ha gustado, pese a que sus ideales tiendan hacia el bando de los rojos, es una persona que ante todo lucha por las personas, tanto por las que ama como por los débiles.

Lena, igual, pese a estar en el bando nacionalista y más tarde en el nazi, no duda en ayudar a salvar la vida de presos de guerra comunistas o judíos.

Está claro que ambos personajes son muy similares. Me ha gustado mucho la relación de amor entre ellos, ya que me parece muy real en este ambiente histórico, no es la típica relación amorosa a la que nos tienen acostumbrados otras novelas. Hay una evolución, comienza como un amor infantil, y va cambiando con ellos, con las situaciones que viven, con el paso del tiempo y sus respectivas relaciones con otras personas.

El punto fuerte del libro, aparte de los personajes, es el grandísimo trabajo de documentación de Carla Montero, algo que admiro en todas las novelas históricas, pero en esta especialmente. Si bien, como dice la propia autora al final de la novela, muchas de estas historias son reales y están basadas en los propios antepasados de Carla Montero, muchas otras son historias (también reales) que ha ido descubriendo en su trabajo de investigación.

Me ha parecido increíble conocer todos estos pequeños datos, que parecerán irrelevantes, pero que nos muestras como era la gente, a pesar de las circunstancias en las que les tocó vivir, ellos lucharon para mantenerse fieles a sí mismos, a sus principios e ideales, arriesgando sus propias vidas, por las injusticias de una guerra de la que todavía hoy en día no nos hemos recuperado.


Si bien he disfrutado muchísimo de ésta lectura, he de decir que el libro es muy largo, con mucha historia, es muy denso, en ocasiones resulta algo pesado. Reconozco que no es un libro para todos los públicos, solo para amantes de la novela histórica. 

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