Reseña: La tabla esmeralda de Carla Montero

Título: La tabla esmeralda        
Autor: Carla Montero       
Editorial: Plaza y Janés       
Fecha: Mayo 2012        
Páginas: 740      

Madrid, en la actualidad. Hasta que El Astrólogo se cruzó en su camino, Ana, una joven historiadora del arte del Museo del Prado, llevaba una vida tranquila en Madrid junto a Konrad, un rico empresario y coleccionista de arte alemán. Pero una carta escrita durante la Segunda Guerra Mundial les pone sobre la pista del misterioso cuadro atribuido a Giorgione, el enigmático pintor del Renacimiento. Alentado por el enorme valor de El Astrólogo, Konrad convence a Ana para embarcarse en su búsqueda. La joven, consciente de todas las dificultades que se le presentan, pedirá ayuda al doctor Alain Arnoux de la Universidad de la Sorbona, especialista en localizar obras de arte expoliadas por los nazis. Pero esta decisión sólo parece complicarle las cosas.

París, durante la ocupación alemana. El comandante de las SS, Georg von Bergheim, militar de élite y héroe de guerra, acaba de recibir una orden: debe encontrar el paradero de un cuadro de Giorgione, conocido como El Astrólogo. Hitler está convencido de que la obra esconde un gran enigma, una revelación que ha pasado de mano en mano durante siglos. La búsqueda conduce al comandante hasta Sarah Bauer, iniciándose entre ellos una persecución trepidante que tendrá consecuencias inesperadas para ambos.

OPINIÓN PERSONAL:

En todas mis reseñas de Carla Montero menciono esta obra, que fue la primera que me leí de la autora y con la que sentí un flechazo que ahora, años después sigo sintiendo, y es que os voy a hablar de uno de mis libros favoritos: “La tabla esmeralda”. 

He comprado este libro ya 3 veces, y siempre lo acabo regalando porque me gusta tanto que quiero que todo el mundo lo lea, el que tengo ahora me lo compre el verano pasado en la feria del libro que estaba la autora y me lo firmo, así que éste ya se queda en casita. Soy algo reacia a escribir reseñas de libros tan antiguos porque siempre pienso que ya lo habréis leído todos, pero como creo que esta autora no es muy conocida, o al menos no tan conocida como a mí me gustaría, me he decidido.

La novela está escrita a dos tiempos: uno en la época actual dónde Ana García Bert, investigadora de Historia del Arte del Museo del Prado, por encargo de su novio Konrad, coleccionista de arte, y con la ayuda del profesor de La Sorvona Alain Arnoux, investiga sobre el paradero de un cuadro de Giorgione El Astrologo, expoliado por los nazis. La documentación que irán hallando llevará a Ana y a Alain a realizar una serie de viajes para buscar pistas.

En la otra línea temporal nos encontramos en el París ocupado por los nazis, la protagonista Sarah Bauer, una chica judía, que tras la desaparición de su familia entra a formar parte de la Resistencia. Sarah también tiene como misión proteger con su vida un cuadro que es un legado familiar y del que los nazis andan detrás. Por otro lado, nos encontramos al comandante de las S.S. Georg von Berheim, enviado por el reichfürher Himmler para localizar y llevarle el cuadro de El Astrólogo, von Berheim tras ser un soldado ejemplar y todo un héroe de guerra, en su búsqueda del cuadro comienza a entender en lo que está desembocando el nazismo.

Como siempre me gustó mucho más la trama del pasado, además de que los libros ambientados en la Segunda Guerra Mundial es que me pierden. La línea temporal del presente está escrita en primera persona desde el punto de vista de Ana, a diferencia de la otra que está escrita en tercera persona y aunque la protagonista principal sea Sarah se va alternando el punto de vista entre el comandante von Berheim y el resto de personajes.

“La tabla esmeralda” es un libro difícil de encuadrar, ya que encontramos una combinación de elementos tanto de thriller, de romance, por supuesto histórica y algo bélica. Yo diría que ante todo es una novela histórica, pero lo que más destaco es que al congeniar tantos elementos creo que este libro va dirigido a muchos tipos de lectores.

Como en muchos libros que siguen la estructura de varios espacios temporales, en éste, las dos tramas no están equilibradas, hay una principal, la del pasado, y otra secundaria, la del presente, que flojea y no es tan interesante. Realmente veo la segunda como medio para ir conociendo la primera, o sea como la investigación en sí. Ocurre lo mismo con la narración, mucho más cuidada en la parte histórica, en cambio más sencilla y menos elaborada en la época actual.

De los personajes que son muchos solo hablare de las dos protagonistas. Por un lado tenemos a Ana, una mujer que su máxima preocupación en la vida es contentar a su novio, vive por y para él. Naturalmente todos nos damos cuenta de que Konrad es un hombre manipulador rozando el maltrato, pero ella parece que no se da cuenta hasta el final, tarde en mi opinión. La verdad es que es un personaje que no me gustó, creo que representa una mentalidad que en estos tiempos está totalmente desfasada: la idea de hombre maduro y rico con mujer joven que hace todo lo que él le pide.

Sarah Bauer al comienzo de la novela es una niña, y vemos como se convierte en adulta en la época tan difícil que le tocó vivir. Veremos cómo va desarrollando su personalidad, desde la niña tímida hasta la mujer valiente que lucha por defender a los suyos.

Del resto de los personajes un poco por encima, ya que si los describo hago mucho spoiler. Konrad como os podéis imaginar imposible caer bien a nadie, el profesor Arnoux estoy segura de que caerá genial a todos los lectores y nos dará una gran sorpresa al final y por último el comandante Georg von Bergheim. Al comienzo me sorprendió mucho (para bien) que se escribiese desde el punto de vista de un nazi, sinceramente creo que nunca lo he leído en éste tipo de libros, pero según avanzaba la trama resultaba casi imposible no enamorarse de ese hombre de verdad, un personaje complejo y estupendamente desarrollado, de hecho me ha pasado igual en la última novela de esta autora “El invierno en tu rostro” con el capitán Ardstein (por cierto, otro nazi).

La ambientación y el contexto histórico, como siempre con ésta autora, es de diez, trasladando al lector al París de la ocupación nazi, sus calles, el ambiente, el miedo, los enfrentamientos, etc. Cabe destacar la enorme labor de documentación de un tema tan interesante como es el expolio de obras de arte durante el periodo nazi, también detalles tan poco conocidos como causar una sobredosis de drogas a judíos para que los médicos los declarasen muertos y luego reanimarlos y ponerlos a salvo, y muchas más cosas que si queréis saber os tendréis que leer “La tabla esmeralda”.

En conclusión, y aunque la parte actual no resulte tan interesante, no podéis no leer “La tabla esmeralda”, una lectura de lo más recomendable. No os dejéis engañar por su número de páginas, se lee muy bien, la historia es muy interesante y el ritmo fluido.

Espero que os guste tanto como a mí.

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