jueves, 2 de marzo de 2017

Reseña: Un lugar a donde ir de María Oruña

Título: Un lugar a donde ir        
Autor: María Oruña       
Editorial: Destino       
Fecha: Febrero 2017        
Páginas: 520















SINOPSIS:

Han transcurrido varios meses desde que Suances, un pequeño pueblo de la costa cántabra, fuese testigo de diversos asesinatos que sacudieron a sus habitantes. Sin embargo, cuando ya todo parecía haber vuelto a la normalidad, aparece el cadáver de una joven en La Mota de Trespalacios, que es el lugar donde se encuentran las ruinas de una inusual construcción medieval. Lo más sorprendente del asunto no es que la joven vaya ataviada como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que porta entre sus manos y el extraordinario resultado forense de su autopsia.

Cuando hasta los más escépticos empiezan a plantearse un imposible viaje en el tiempo, comienzan a sucederse más asesinatos en la zona, que parecen estar indisolublemente unidos a la muerte de la misteriosa dama medieval.

Mientras Valentina Redondo y su equipo investigan los hechos a contrarreloj, Oliver Gordon, ayudado por su viejo amigo de la infancia, el músico Michael Blake, buscará sin descanso el paradero de su hermano Guillermo, desaparecido desde hace ya dos años, descubrirá que la verdad se dibuja con contornos punzantes e inesperados.


OPINION PERSONAL:

La semana pasada me regalaron la nueva novela de María Oruña, “Un lugar a donde ir”, la verdad es que no me he leído la primera novela (estaba viviendo en el extranjero cuando salió y ni la conocía hasta ahora), pero como he visto muy buenas críticas y que el libro está por todas partes, deje a un lado mi lista de lectura programada y me puse manos a la obra con este libro.

La trama transcurre unos meses después de “Puerto escondido”, pero no es necesario haber leído la primera novela para leer esta, a mí no me ha faltado información se trata de dos casos distintos y autoconclusivos que investigan Valentina Redondo y su equipo. Si acaso, lo único que tengo es curiosidad sobre cómo comenzó la relación entre Valentina y Oliver, ya que, aunque los crímenes se resuelvan, la vida personal de los personajes sigue evolucionando, sin duda me tendré que leer el primero en cuanto pueda.

Como decía la trama comienza poco tiempo después de los asesinatos de Suances, Valentina y Oliver están adaptándose el uno al otro poco a poco en su relación, cuando aparece el cadáver de una mujer vestida de la época medieval en las ruinas de la Mota de Trespalacios. Sin marcas ni ningún indicio de cómo fue asesinada la chica parece haber llegado a través de un viaje en el tiempo desde la Edad Media.

Con la aparición ese mismo día de un segundo cadáver se despliega una investigación de la Guardia Civil a contra reloj, donde el equipo de la teniente Redondo: el sargento Riveiro, el subteniente Sabadelle, la forense Clara Múgica, etc intentarán encontrar al asesino antes de que se produzca un tercer crimen.

El libro me ha gustado en general, aunque tengo que decir que me ha resultado muy largo para lo que tenía que contar. Está escrito en tercera persona y a dos tiempos, el presente es la investigación de la Guardia Civil, y uno en el pasado, una especie de flashbacks sobre la víctima y lo que le llevo a la muerte, además también encontramos en menor medida entre capítulo y capítulo unas reflexiones escritas en primera persona por un personaje misterioso.

El ritmo es muy lento para su género, a decir verdad, todo me ha parecido lento. Los diálogos son algo pesados se hace eterno hasta que dan la información, intercalando recuerdos o anécdotas personales irrelevantes en forma de narración entre medias, se supone que el diálogo agiliza la acción. En ocasiones en los interrogatorios de la teniente Redondo se pretende intrigar al lector de lo que se va a descubrir cuando ya se ha desvelado con anterioridad en los capítulos de la línea temporal del pasado, lo que resulta repetitivo, e incluso pesado leer todo el interrogatorio y como la teniente se va ganando la confianza del interrogado para que le cuenten algo que nosotros ya sabemos.  

Los personajes están creados con mucho cuidado y detalle, tanto los principales como los secundarios. La autora nos los ofrece como personas reales, con sus defectos y sus virtudes, para que el lector pueda empatizar con ellos. Me ha gustado especialmente el personaje de Oliver, que, si bien no tiene mucho protagonismo en esta obra, es una de las razones por las que quiero leer “Puerto escondido”.

De los tres personajes principales que encontramos solo voy a hablar de uno: la teniente Valentina Redondo, los otros dos no los quiero ni mencionar pues no quiero desvelar nada y estos personajes que comienzan como secundarios no alcanzan un mayor protagonismo en su papel hasta bien avanzada la trama.

Valentina es una mujer con un duro pasado, lo que vemos reflejado en su Trastorno Obsesivo Compulsivo con el orden y la limpieza. Además, la teniente nos muestra una fachada fuerte, muy estricta y profesional, pero esto es solo una apariencia, en realidad es una mujer insegura con miedo al rechazo, a lo largo de la novela veremos cómo poco a poco va levantando sus barreras, especialmente en su relación con Oliver.

Por otro lado tenemos a su equipo, hay una cosa que me ha llamado especialmente la atención, y es que no entiendo: el constante afán de todos los agentes en contentar a la teniente y ganarse su aprobación, se supone por lo que dicen que es una mujer difícil de contentar, yo supongo que aquí me pierdo algo por no haber leído el primer libro, porque no veo más que felicitaciones de su parte a todo su equipo en cada tarea que estos hacen.

El punto fuerte y protagonista de la novela es sin duda su ambientación, y he de decir que da gusto leer libros tan cuidados y trabajados en este aspecto. Se nota que la autora conoce el paisaje cántabro en profundidad, pero aquí tengo que mencionar especialmente los flashbacks a través de los cuales abandonamos momentáneamente Cantabria para viajar por Europa y Latinoamérica (hubo un momento en que pare mi lectura y me encontré a mí misma buscando fotos de la Cueva de las Golondrinas).

También la labor de documentación de temas tan complejo como son espeleología y arqueología, el tema de las cuevas y la perforación del centro de la tierra da un toque de originalidad a una novela policial. Aunque si no conocemos el tema en profundidad la abundancia de datos que nos ofrece este libro puede resultar algo abrumadora, sobre todo en las conversaciones que se producen entre los personajes de la novela, que resultan poco naturales, forzadas a dar datos.

Y por último esa última página, que me despertó tantas dudas, toda una sorpresa.

Para resumir "Un lugar a donde ir" es una novela entretenida, una novela policial con un ritmo suave, en la que lo importante no es el suspense o la intriga sino la investigación en sí y las relaciones personales de los personajes.       

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