Título: La leyenda de la isla sin voz
Autor: Vanessa Montfort
Editorial: Plaza y Janés
Fecha: Febrero 2014
Páginas: 432
Nueva York, 1842. La isla de Blackwell, ubicada en el East River frente a Manhattan, es el tenebroso lugar donde son confinadas las personas que rechaza la conservadora sociedad del momento. Dirigida con mano de hierro por el señor Scraugh y por la oscura jefa de enfermeras, miss Grady, decenas de criminales, prostitutas, huérfanos, enfermos y locos se hacinan en sus edificios: una prisión, un asilo, un hospicio y un manicomio.
A sus treinta años, Charles Dickens es ya un escritor de éxito. Se encuentra de gira por Estados Unidos cuando recibe un misterioso anónimo que le invita a descubrir el secreto y el tesoro de Blackwell. Allí conocerá a Anne Radcliffe, una joven y comprometida enfermera que lo acompañará en esta aventura. Mientras se enfrentan a los peligrosos misterios de la isla, y las tramas de corrupción y crueldad se vuelven más amenazantes en torno a ellos, Dickens decidirá narrar una historia a los reclusos para tratar de sacarlos de su desesperanza. Este relato será el germen de una de sus obras más famosas: Cuento de Navidad. Pero no contará con los estrechos lazos que irán surgiendo con sus protagonistas, y que podrían hacer peligrar su matrimonio, su reputación como escritor y su propia vida.
OPINIÓN PERSONAL:
El otro día encontré
este libro en mi e-book, no me preguntéis cómo llego ahí, ni hace cuanto que lo
tengo que no lo sé, pero me entro curiosidad y lo empecé, lo empecé y no pude
parar hasta que lo terminé.
“La leyenda de la
isla sin voz” nos traslada a Nueva York, a la isla de Blackwell, que se
encuentra entre Manhattan y Long Island. En 1867 Charles Dickens viaja a esta
la isla y se encuentra con una misteriosa mujer llamada Margaret, maestra de
las instalaciones, y una niña llamada Nellie, Charles decide contarles una
historia, una historia que jamás ha contado a nadie antes. Así empieza un
relato que sucedió 25 años antes (del que os habla la sinopsis), por lo que
estamos ante un libro escrito a dos tiempos, las épocas irán intercalándose hasta
que se unen en el desenlace.
Me encantan este
tipo de historias que mezclan personajes reales con ficticios, es como leer
fanfiction. Y es que lo que más me ha gustado de este libro es la cantidad de
referencias históricas y de personajes importantes que encontramos, no solo el
mismísimo Dickens sino también Julio Verne, Marie Curie, Washington Irving,
Joseph Pullitzer, Nellie Bly, Edgar Allan Poe, y muchos más.
La autora con una
prosa muy cuidada y un estilo muy similar a Dickens (tanto que podría pasar por
uno de sus relatos), nos sumerge de lleno en esta isla, en un ambiente muy
bello y duro a la vez. Una isla donde las apariencias engañan, las cosas no son
lo que parecen, una isla increíble, con unas vistas impresionantes, donde se
respira aire puro; pero que esconde muchos secretos, palizas, humillaciones,
violaciones, … todo tipo de maltratos a sus habitantes. Pero también hay un
tesoro, y es que cuando todo parece perdido, cuando creas que no hay nada por
lo que seguir luchando, la vida te demuestra el poder del amor, la amistad y la
entrega a los demás.
La lectura es
pausada, lo que confiere al libro un poder absorbente que obliga al lector a
pasar paginas sin apenas darse cuenta, disfrutando en los momentos alegres y
sufriendo en los terribles, saboreando cada línea hasta que, de repente, el
libro se ha terminado.
Los personajes,
aunque en un principio parezcan estar descritos de forma superficial, poco a
poco los vamos conociendo más a fondo y no será hasta que decidan contar su
historia que obtendremos una visión completa de ellos. Así vamos conociendo a
los habitantes de Blackwell: el pequeño Tim, el albino Ratón, la anciana y
extravagante Ada, el hombre azul, Lili, Tom el gigante, y muchos más.
Cabe destacar a
Anne Radcliffe, que, junto con Dickens, es la protagonista de la historia.
Anne, es una enfermera, considerada la luz de la isla, la única en todo
Blackwell que vela por sus pacientes y les protege del resto de enfermeras y
médicos. Anne tiene una difícil misión, por un lado, Anne es la intermediaria
entre Dickens y los pacientes de la isla que han de contar sus historias, el secreto
de la isla; y, por otro, Anne ha de proteger y poner a salvo el tesoro.
Confieso que aún no
he leído ningún libro de Dickens, aunque conozco Cuento de Navidad por sus
millones de adaptaciones al cine, y tengo en mi lista de lecturas pendientes
“Historia de dos ciudades” desde hace años, desde que he terminado “La leyenda
de la isla sin voz” creo que voy a empezar en breves con este autor.
Para terminar no me
queda más que recomendaros “La leyenda de la isla sin voz” de Vanessa Montrort,
tanto si sois fans de Dickens como si aún no habéis leído nada de él, un libro
que no se debe dejar escapar.

Comentarios
Publicar un comentario