Hoy por fin, cuando casi se cumple el primer aniversario del blog, he decidido
publicar el que, espero que sea, primero de muchos viajes literarios del blog.
Para ello, aprovechando que hoy es Halloween, he elegido Transilvania, un viaje
que hice hace unos cuatro años con mi hermana y del que guardo un cariño muy
especial.
Cuando viajo, me gusta leer novelas ambientadas en los lugares a los que voy, como os podéis imaginar, tratándose de Transilvania, tenía muy claro el libro que quería leer antes del viaje.
Cuando viajo, me gusta leer novelas ambientadas en los lugares a los que voy, como os podéis imaginar, tratándose de Transilvania, tenía muy claro el libro que quería leer antes del viaje.
Bram Stoker, irlandés, y autor de Drácula, el célebre monstruo conocido por
todos, murió hace ya un siglo, en Londres, absolutamente arruinado, loco por la
sífilis y totalmente obsesionado por la criatura que había creado. Curiosamente
Stoker nunca pisó el suelo rumano, quien lo diría por sus increíbles
descripciones de este melancólico lugar, eligió esta región por el exotismo de su
nombre y porque creía que todas las supersticiones del mundo se hallaban
reunidas en la herradura que forman los Cárpatos.
Transilvania, Rumanía, es una de las regiones de Europa más bonitas, inmersa en un halo de misterio y romanticismo
que va totalmente acorde con el libro. Rodeada por los impresionantes Cárpatos,
es de los paisajes naturales más espectaculares de Europa, siempre bajo el
terror que provoca la leyenda del Conde Drácula (y de los carteles de cuidado
con los osos, que a mí me daban más miedo).
Los rumanos han hecho de Drácula su gran embajador turístico. El personaje
está ambientado en Vlad Tepes, príncipe de Valaquia, que vivió en Transilvania
entre 1428 y 1476, apodado “Vlad Draculea”, que en rumano significa “diablo” o
“demonio”. Fue un gran luchador contra la expansión otomana, lo que le valió el
apodo de “Vlad el Empalador”, ya que, era la pena capital que solía aplicar, se
dice que más de 100.000 personas murieron a manos de Vlad por este
procedimiento.
El famoso castillo de Drácula, se cree que está ambientado en el Castillo
de Bran, el cual se encuentra rodeado de un extenso terreno arbolado de lo más
inhóspito, lo que le da ese ambiente fantasmagórico de bosque embrujado. Hoy en
día se encuentra abierto a los visitantes, es el principal atractivo turístico
de la zona.Curiosamente aunque pertenecía a Vlad Tepes, el príncipe nunca vivió en este bastión, aun así conserva la histórica ambientación medieval de Transilvania y sus espectaculares vistas. Mucho cuidado si lo visitáis, nunca se sabe cuándo van a aparecer las tres novias de Drácula a chuparos la sangre.
Si visitamos el castillo, podremos recorrer sus salas, no es difícil
imaginarse al conde al anochecer sentado en la salita y hablando con Jonathan
Harker de las costumbres inglesas, y de sus planes una vez llegue a Londres.
Bistritz, es el pueblo donde duerme Jonathan Harker en su primera noche en
Transilvania. Es una ciudad que hoy en día mantiene su estilo gótico, paseando
por sus calles podemos imaginar lo que sintió el señor Harker en su llegada a
Transilvania, ese ambiente de desolación causado por el lúgubre paisaje y la
mentalidad de esa gente tan asustada de las criaturas de la noche que no pueden
comprender.
También se menciona el desfiladero del Borgo, donde supuestamente se sitúa
la fortaleza del vampiro. Si vamos, veremos que, en efecto, no hay ningún
castillo, se trata de un puerto de montaña que alcanza la altura de 1.200
metros. Es un lugar espectacular para pasear e imaginar estos paisajes tan
desolados que creó Bram Stoker, con tumbas en los cruces de caminos, criaturas
que acechan en la oscuridad o puede que esa familia de gitanos a la orden del
conde para cumplir todas sus peticiones.
Una cosa digna de mención especial es la comida, no exageraba Jonathan en
incluir en su diario recetas rumanas para que luego las preparase Mina (aunque
podría preparárselas él mismo…), y es que la comida rumana es absolutamente
deliciosa, si os gustan los guisos (a mí me encantan), es muy fácil comer en un
restaurante un menú con primero, segundo, postre y bebida por unos 3 o 4 euros,
y esta todo increíble, sin duda uno de los países en los que mejor he comido
(aunque como en España en ningún sitio). No llegué a probar el paprika hendl
que tanto le gustó a Jonathan, pero estaba todo buenísimo.
Para terminar, quería decir que es cierto que la mayor parte del libro
tiene lugar en Inglaterra, pero sin duda el comienzo de la novela es la mejor
parte. Estas descripciones de Transilvania y de las costumbres de sus gentes me
cautivaron, tanto que cuando visité el lugar pensé que Stoker, aún sin haber
estado nunca, había captado perfectamente la esencia del lugar.
Antes de terminar, aprovechando que hoy es Halloween, me gustaría recomendaros
una adaptación de este libro, la película se llama “Drácula, de Bram Stoker”
del año 1992 y del director Francis Ford Coppola, con un reparto impresionante
compuesto por: Gary Oldman, Winona Ryder, Keanu Reeves y Anthony Hopkins.
Y vosotros, ¿habéis leído Drácula? ¿habéis visitado Transilvania? ¿os
gustaría ir? Contádmelo todo en los comentarios.


¡Hola! ¡Qué buena entrada! Y qué lindo que hayas podido conocer Rumania. Lo tengo anotado como países a los que iría sí o sí. Me encantaron las notas sobre la comida, me hizo recordar lo que hace Harker en el libro (y da hambre).
ResponderEliminarBesos.
Hola!! me alegro de que te guste mi entrada!! tengo pensado hacer más viajes literarios de este estilo, así que espero que te pases a verlos.
EliminarPues te recomiendo mucho ir, yo ya iba con las expectativas muy altas y aun así se superaron totalmente. Lo de la comida tenía que decirlo :) estaba todo delicioso.
Besos
Hola, muy interesante este viaje literario, yo aun no he ido, pero me han entrado muchas ganas.
ResponderEliminarun saludo
Pues anímate!! Es precioso, seguro que te encanta
EliminarBesos