Reseña: Corazón que ríe, corazón que llora de Maryse Condé

Título: Corazón que ríe, corazón que llora
Autor: Maryse Condé
Editorial: Impedimenta
Fecha: 2019
Páginas: 176

No es fácil vivir entre dos mundos, y la niña Maryse lo sabe. En casa, en la isla caribeña de Guadalupe, sus padres se niegan a hablar criollo y se enorgullecen de ser franceses de pura cepa, pero, cuando la familia visita París, la pequeña repara en cómo los blancos los miran por encima del hombro. Eternamente a caballo entre la lágrima y la sonrisa, entre lo bello y lo terrible, en palabras de Rilke, asistimos al relato de los primeros años de Condé, desde su nacimiento en pleno Mardi Gras, con los gritos de su madre confundiéndose con los tambores del carnaval, hasta el primer amor, el primer dolor, el descubrimiento de la propia negritud y de la propia feminidad, la toma de conciencia política, el surgimiento de la vocación literaria, la primera muerte. Estos son los recuerdos de una escritora que, muchos años después, echa la vista atrás y se zambulle en su pasado, buscando hacer las paces consigo misma y con sus orígenes.


OPINIÓN PERSONAL:


“Una negra estaba bebiendo leche:
-¡Hay!- Se dijo -. ¡Si mojándome la cara
en un tazón de leche

me volviera yo más blanca
que todos los franceses!
¡Ay, ay, ayyy!”


Hoy quiero hablaros de uno de esos libros que se ven últimamente por todas partes, se trata de Corazón que ríe, corazón que llora. No os voy a engañar, yo misma me lo compré al verlo tanto por Instagram. El motivo de tanta publicidad es que este libro recibió el año pasado eltremio Nobel Alternativo de Literatura.

Se trata de la autobiografía de Maryse Condé, una escritora negra antillana. El libro se compone de 17 relatos sueltos o recuerdos de su niñez.

Condé se crió en una familia con un alto nivel económico, no pasó por penurias. Además se llevaba muchos años con el resto de sus hermanos, que la consideraban consentida y mimada cuando se sentía sola e incomprendida.

La autora profundiza en su inocencia en algunos momentos que marcaron su infancia como su primer amor, el descubrimiento de su negritud, su feminidad, el colonialismo, la desigualdad de su país, la importancia de la educación, la soledad, etc.

Aunque el punto a destacar, es su relación con su madre, una mujer fuerte y autoritaria, una relación algo inestable, pero que trasmite mucha ternura.

También hace una crítica social de la contradicción y falsedad de la gente respecto a su familia, una familia pudiente que infunde respeto en su colonia pero que son mirados por encima del hombro en París por ser negros.

No es un mal libro, es bastante entretenido, y yo lo he disfrutado bastante. Pero el problema es que, libros sobre este tema los hay mucho mejores. Aun así es una obra de gran interés, aunque no de las que te cambian la vida.

En definitiva, Corazón que ríe, corazón que llora es un libro que te trasporta a esta colonia francesa, con sus gentes, su forma de vida, esta familia privilegiada que vive en una situación de desigualdad cultural y de razas. Me ha gustado pero esperaba mucho más. 

Si os interesa el tema o la autora os aconsejo leerlo, si no, os aconsejo leer de este tema algunas historias mejores.

¿Lo habéis leído? ¿Opináis lo mismo que yo? Contármelo en los comentarios.


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